miércoles, julio 27, 2005

dime como quieres ganar y te dire quien eres

Ganar por logica (como en la deducción de una conclusión que se desprende necesariamente de las premisas anteriores)
Ganar por imaginación (como en el ajedrez, por ver lo que otros no ven)
Ganar por cansancio
Ganar por lástima
Ganar por uso de la fuerza
Ganar por dinero
Ganar por amiguismo
Ganar por habilidad (en el sentido de destreza deportiva)
Ganar por engaño
Ganar por suerte
Ganar por seducción
Ganar por nepotismo (papi, papi...)
Ganar por buen manejo de marca
Ganar por alineación correcta de los astros (es diferente a la suerte, al menos eso dice A.)
Ganar por apelación a miedos ajenos
Ganar por asimetrías de poder
Ganar por equivocaciones del adversario
Ganar por altruismo ajeno
Ganar por diferencias informativas
Ganar por acumulación de títulos y certificados
Ganar por autoconvecimiento y/o construcción de una definición individual de ganar
Ganar por falta de oponentes
Ganar por elección informada de campo de batalla
Ganar por ejercicio de demagogia
Ganar por pertenencia a grupos (por ejemplo, los niños en navidad)

No es verdad que exista una forma unívoca de ganar cada juego. Todos los juegos se pueden ganar de muchas maneras. La clave es entender que en cada situación, en cada juego, se juegan muchos juegos simultáneos. Porque el adversario es humano, y entonces además de adversario es hijo, padre, empleado o jefe, cantante en la ducha, golfista, infiel, desprolijo, atento a los detalles, amante de los programas de deportes extremos, fumador, ateo, sonámbulo, hipocondríaco, coleccionista de música disco, lector compulsivo, mago aficionado. Todo esto está en juego en cada situación, en cada juego individual. Porque somos humanos. Por eso existe el chantaje, que no es más que querer ganar un juego saliéndose de los límites de ese juego y trayendo cosas de afuera, de la intimidad del otro sujeto.