martes, agosto 02, 2005

Podes creer que nunca lo habia hecho

La inminencia me obliga al recuento, al racconto, al censo. No se puede postergar lo urgente, a menos que nos inventemos indispensables para anteponerlos como excusa. Podés creer que nunca antes lo había hecho. Tengo alrededor mío, en estos estantes, aproximadamente doscientos libros, supongo que unos diez no serán míos, aunque también es cierto que otros de mi pertenencia están desparramados en otros cuartos o perdidos en bibliotecas de amigos.
Claramente me llevo el Mathematical Statistics and Data Analysis (Rice), Macroeconomía (Sachs-Larrain), Investments (Bodie, et al), Fixed Income Analysis (Fabozzi) y un par más de econometría, alguno de historia económica.
La pregunta es qué hacer con los ciento ochenta libros restantes, ensayos, novelas, cuentos y poémas épicos. Me llevaría la Divina Comedia, porque fue de las primeras "cosas serias" que leí, a eso de los quince años. O la pequeña colección de Nietzsche, deben ser unos seis libros, si elijo uno cuál será, Así habló Zaratustra, aquel panfleto demente e iracundo que es El Anticristo, La Genealogía de la Moral. Se los regalaría a N., pero seguro ya los tiene.
Después viene Borges, varios libros de cuentos, leídos ya muchas veces, y la obra poética completa, ésa me la llevo. Siguiendo con los latinoamericanos está G.G.Márquez, de quien El Amor en los tiempos del Cólera me gustó mucho más que la fantástica Cien Años de Soledad o Del Amor y otros demonios y Crónica de una muerte anunciada.
Mmm..acá veo una seguidilla de pequeños libritos, Camus y Sartre, una etapa existencialista resumida en cuentos y novelas, preferí La Peste a El extranjero. Estos tipos no saben escribir, tuvieron algunas buenas ideas, pero no saben escribir. Qué más...Milan Kundera, un hermoso título para una novela que se lee demasiado rápido, La Insoportable levedad del Ser, parece que Milan perdió la originalidad con ese libro, los restantes títulos dan lástima (La ignorancia, La lentitud....). Algo de Cortazar, no lo suficiente, dos versiones de Rayuela, Bestiario, algunas cosas más.
Varios libros de tempranos de filosofía, hace tiempo cambiaron mis preferencias, las novelas son altamente superiores en estilo y complejidad. Una versión mal editada de El alquimista de Paulo Coelho, varios libros de Foucault (quién era el autor de El péndulo de Foucault? Eco?), El nombre de la Rosa, lo leí hace poco, Saramago, Alejo Carpentier (El recurso del método, gracias A. por recomendármelo en aquella feria del libro), mitologías griegas, un libro entero de Baudelaire de quien recuerdo solo una página, Sábato, El Túnel claro, y ahora Abbadon el Exterminador. Interesante, el Manifiesto comunista, que nunca terminé de leer, pero tampoco terminé de leer La Riqueza de las Naciones, así que estamos a mano. (Decime qué no leiste y te diré quien eres). Kafka, cómo voy a olvidarme, El proceso, La metamorfosis y otros cuentos. Democracia en América, los dos tomos, en inglés, se tragan sin condimento, una engullida rápida, para regocijarse en una playa o una hamaca paraguaya. Salinger, debería releerlo, pero quien tiene tiempo para releer libros, si los llevo es para verlos ahí en un estante.
Dostoyevski, El doble, Crimen y Castigo, lo empecé a los dieciseis, Raskolnikov resume a Nietzsche y a muchos otros. Podría leer los Hermanos Karamazov.
Saramago, una buena sorpresa, un soplo de aire frezco fue Ensayo sobre la Ceguera. Hablando de aire frezco Whitman, Hojas de Hierba, dos versiones, fantástico, un librito para regalar a unas pocas personas. Ayn Rand, esa biblia interminable que es Atlas Shrugged, uno no siempre se lleva del todo bien con quien comparte demasiadas cosas, igual Dagny es la única heroína que recuerdo. Varios tomos de El señor de los Anillos, hoy me quedo con El Hobbit, el resto prefiero las películas. El Quijote, los dos tomos, imposible releer, Arthur Miller, Erasmo.
1984 (Orwell) fue una buena novela, quizá debí leer Animal Farm antes, pero bueno, nunca fui demasiado sistemático con mis lecturas. Max Weber y su ética protestante, Martin Buber y Las dos caras de Dios. Y si sobre dios se trata, entonces ese pequeño librito de Zvi Kolitz que se llama Iosl Rakover habla a Dios, dónde está? lo presté?
Oscar Wilde, epigramas sublimes, Tomás Eloy Martinez, El Vuelo de la Reina, los argentinos todavía pueden escribir, novelas leídas en el colegio, Joseph Conrad, Carlos Fuentes (Aura, y esa novela cómo se llama..), John Milton, Ambroce Bierce (más notable su vida que su obra), Hemingway, Noah Gordon, Alexandr Soijenitsin, Herman Hesse, Rawls, tres tomos de historia de Eric Hosbawm, JS Mill, Arendt, Nozyck, Fromm, Emile Zola (demasiado naturalista, descriptivo, y eso que no leí Proust, me lo debo), Aguinis, Poe y algunos otros que no me animo a nombrar.
Me faltan...La montaña mágica de Thomas Mann, algo de Rilke, Proust, Stendhal o esa de las campanas de Hemingway.