jueves, febrero 09, 2006

Yo refuto, tu refutas, el...

Hay argumentos que no pueden ser refutados, porque no podemos testearlos. El anterior es uno de ellos. Cuando un argumento no puede ser refutado, entonces podemos: (a) replicar explicitamente que el argumento es estupido, inconducente o vacuo, o (ii) disfrutarlo y dejarnos llevar por el placer masturbatorio de hipotesis imposibles: en este rubro esta todo lo que tiene que ver con los placeres derivados de lo estetico, que no require de logica alguna para cumplir su mision.

Ahora, el que nos provee de placeres esteticos es un artista. Desenmascarar al artista que pretende pasarse por docto es nuestro deber. Reconocer que el docto tambien puede ser artista (en distintos momentos del dia, o durante la misma velada) es todavia mas imporante, esas son las personas admirables.