viernes, junio 29, 2007

En Buenos Aires todos toman decidex

Llegue a Buenos Aires, hace ya mas de una semana, casi dos, y todavia conservo rastros evidentes de esta enfermedad cuyo origen, sin dudas y ya sin hipotesis alternativas, devino del viaje en avion y de mi vecino del asiento 22B cuya tos irrefrenable perdonamos solo porque a cambio nos ofrecio buena charla y varios vasos de whisky.
Que bueno volver a ver a mis amigos!!! Todavia igual no saque fotos, y se que tengo que hacerlo, pero despues de tanto tiempo, fue una gran alegria. El otro dia, por ejemplo, hablabamos con Lucre de un tema vinculado a las amistades a distancias, y a los breves pero extranios (no tengo enie) primeros minutos del encuentro cuando pasaron muchos veces sin vernos. Es como si entendieramos tacitamente que nos pasaron cosas en el medio, que en muchos aspectos somos diferentes, pero que la verdad, todo eso no nos interesa, y que todavia, aunque sea para esas personas que son nuestros amigos, conservamos aquello que nos hacia como eramos. Y entonces es que pensamos, y hasta decimos, "es como si nunca me hubiera ido". Ademas, como recuerdo que escribi en un post de este blog hace dos anios, aun los que no se van, tambien se van. La decision de no viajar en el espacio (es decir, de moverse de lugar), esa tambien es una decision, y conlleva una catarata de novedades tan increibles como las vivencias del que por el contrario (pero no tan diferentemente) decide marcharse.
Cuestion que con mis viejos, aca en casa todo bien. A Eze no dejo de romperle las bolas. Jugamos al Win11, (ni siquiera pude empatarle una vez), nos cagamos a trompaditas sorpresas, el guacho esta grande y lindo. A mis viejos prometi llevarlos a comer sushi, a Osaka, vamos a ver cuando.
Desde que llegue que la camara de fotos no ha despertado de su letargo, es que todo esto es casa, y ya me lo acuerdo tanto, que poder mirarlo con ojos diferentes, ver cosas nuevas merecedoras de un congelamiento fotografico es muy dificil.
Si, los dias pasan demasiado rapido, y ahora me encuentro escuchando Abbey Road, que buen CD boludo, mirando la pantalla de la compu en vez de recorrer de a uno los senderos bifurcados de buenos aires. Esta noche salimos y enmendamos tal entuerto.

----

Me pregunto si perdi para siempre, si intercambie en algun trueque inconsciente y fatal, mi capacidad de escribir. Recuerdo haber decidido postergarla, como quien dijera, condenar los papeles garabateados al ostracismo de un cajon con candado. Que se yo.