sábado, febrero 14, 2009

so i shall write again

Me faltan un toque las ganas de escribir loco. Pero escribo igual. Y quiza se note el desgano, o tal vez el anuncio del desgano predisponga a entrever un desgano no tan evidente. Dentro de poco voy a ver a MF, AA, AL y MR, despues de cuanto? Bastante mas de un 1 anio y elegimos coordenadas geograficas neutrales, no politicamente neutras como Suiza, aunque Suiza no sea tan neutra segun el excrutinio de historiadores revisionistas, sino laboralmente inocuas: Cancun.

Sus manos se delizaban delicada pero agilmente sobre el teclado, cataratas de letras entrelazadas llenando espacios vacuos, y la cadencia de las manos recordaba a tecladistas de bares oscuros en Chicago melodiando desenfadademente armonias y exudando confianza desesforzada entre el ascua de cigarrillos mal apoyados sobre ceniceros y marcas de vasos de whisky en mesas de madera que acusaban la ausencia de apoya vasos y de minimos estandares de limpieza. Pero ella seguia tocando, escribiendo digo, y los dedos podian estar teclando asteriscos pero si uno juzgara por su mirada y su sonrisa, tambien podria estar escribiendo una carta con tinta y pluma o acariciando cabellos ajenos o como se dijera antes, sometiendo las teclas de un gran piano de cola. 

Hace frio, MF me pidio que le compre un libro, el muy garronero, pero es buena excusa para ir a Daunt Books. Zequi ya esta en Baires con mama y papa, dicen que alla hace calor y extranio un poco esa casa con sus pisos, escaleras y techos de madera, el sillon nunca demasiado comodo, pese a los muchos que compraron y cambiaron, el jardin, la parrilla y la pileta.
 

sábado, febrero 07, 2009

Tel Aviv London Mama Zequi

Llegue a Tel Aviv el domingo a las 4 de la tarde. El vuelo en business fue comodo, la comida y espacio suficientes para relajar los sentidos y permitir una siesta entre lecturas de revistas de finanzas y partes de Vicky Cristina Barcelona. Conmigo viajaba el boss regional de mi empresa, un hombre de unos cuarenta anios con quien intercambiamos un par de palabras durante el viaje.

El Hilton de Tel Aviv esta frente al mar, es un hotel cinco estrellas que yo luego recordaria por sus abundantes desayunos incluidos, y por los 15 dolares que tuve que pagar para usar el gimnasio, no incluido. La primera noche fuimos a comer, los tres, unos muy buenos kebabs, seguidos por tragos y musica en Brothers Lehman, muy adecuado nombre para el bar. Las noches siguientes iriamos a Herbert Samuel, Mig Dalor, y mas. Durante el dia, mucho trabajo, entre reuniones con empresas y manejar los pedidos que seguian llegando desde Londres.